Trabajado en oro blanco de 18KLT con un peso de 5.93GR, este anillo presenta una imponente esmeralda central de corte cuadrado de 1.96KLT, cuya intensidad verde evoca la esencia de lo eterno. La piedra es sutilmente enmarcada por un diseño fluido de diamantes de 0.30KLT que recorren la banda con un movimiento envolvente, aportando luz sin restar protagonismo a la gema principal. Una joya con presencia, concebida para destacar con elegancia serena.