Una declaración de elegancia atemporal. Estos exquisitos aretes, elaborados en oro amarillo de 7.0GR, enmarcan la intensidad de dos esmeraldas naturales que suman 42.55KLT. Una combinación de cortes: el clásico cuadrado y la lágrima suspendida, que fluye con armonía y carácter. Su color profundo y su talla precisa evocan la esencia misma de la sofisticación. Una joya que no busca destacar, sino permanecer.